Trapitos al sol: La Camiseta sudada


Empezaré este post escribiendo que, definitivamente, hablaría mierda si dijera que siempre todo es tan fácil como uno lo hace parecer. La gente que hace cosas brutales y salidas de lo común, no las hace porque para ellas sea necesariamente más fácil de lo que es para vos, muchas veces las hace incluso pareciéndole, más difícil. Lo hacen porque aunque estén a medio camino, tiene claro la meta, tienen claro qué las cosas chimbas de la vida están leeeejos de la zona de comfort y su determinación no es negociable. En realidad, gente que logra cosas extraordinarias, no hace cosas extraoerdinarias, solo no hace lo que el 95% hace cuando las cosas se ponen díficiles: tirar la toalla.


¿Suena cruel? maybe, pero aquí no vine a adornar las verdades, sino a decir las cosas cómo son, vine a sacar “trapitos al sol”. Una nueva sección de textos más cortos (o bueno eso intentaré🙄🙄) para aterrizar a la realidad, ciertas vainas que alguien tiene que decir sin anestesia (requisito #1 de este blog), so.. se tendrá que decir y se dirá.


Voy a empezar con un trapito sucio que llamaré “La camiseta Sudada”. ¡Si, pana, la misma!, la que realmente muestra lo que hay detrás de todas esas cosas “sorprendentes” que usted ve que la gente hace por encima del promedio. Es, cómo para variar, una metáfora (las amo demasiado, todo es más digerible así) para hablar un poco, de lo sucio, y a veces difícil que puede ser el camino, sin decir que, sea cual y cómo sea, es la mejor decisión tomada para quienes estamos en ese proceso. Here we go beibiiii


LA CAMISETA MOJADA

¿Habrá algo más desagradable ante la apreciación de los demás que el aspecto y el olor de una camiseta mojada por sudor? De mi experiencia y seguro de l@s que como yo, sudamos asquerosamente, al punto que la mayoría de las veces a mi me toca secar al sol la ropa del gym antes de meterla al talego de la ropa sucia 🙊, puedo decir que, no conozco a nadie que te vea así y te diga, "uy vení dame un abrazo", sentate en el sofá o en el carro sin lío o cerquita ¡No, eso no pasa!


Cuando uno está sudado, primero, la gente te mira como raro, con una mezcla entre asombro y asco. Después preguntan lo evidente y uno responde por decencia la razón, en mi caso, "que estuvo muy duro el entrenamiento". Acto seguido, te miran aún más raro y/o te hacen cualquier comentario despectivo y desaprobatorio: “¿No te estás como exagerando?”, o “qué obsesión la suya con eso” o “que horor eso" Spoiler Alert: No se sorprendan si los primeros en criticarlo son su familia.


¿La van cogiendo? A lo que voy con esta lora, es que esa “camiseta sudada”, viene siendo la consecuencia, los pelos en el alambrado que uno deja cuando está determinado a cumplir cualquier meta. Es la prueba viviente de que te cuesta, de que te la sudas literalmente, de que a veces es desagradable e incómodo andar por ahí así vuelto mierda, que a veces incluso te pesa, pero que te recuerda que estas avanzando, y que vale como un putas porque no ha sido gratis, ha costado, ha dolido, ha sido difícil y ha requerido de TODO tu esfuerzo para lograrlo. Incluso, hay días en que uno sabe (porque uno sabe) que hizo las cosas a medias, que no sudó tanto, que va a media máquina (pasa, no siempre uno es un suricato lleno de energía) ahh pero hay otros en lo que uno sale escurriendo y dice, ¡jueputa, lo di todo!. ¿Les suena cómo conocido?


Aunque es una metáfora qué en mi caso también es literal, la camiseta sudada aplica para todo lo que para vos es muy importante. Pueden ser esos sacrificios que hacés al emprender un proyecto nuevo, las horas que no dormís por trabajar más por algún sueño específico, las veces que dejás de salir o comprar mkdas varias por ahorrar para algo más grande, las levantadas muy temprano o trasnochadas así estés muerto de sueño, las veces que quisiste parar y dejar todo tirado porque sentías que te pesaba demasiado. Es la incomodidad que hay detrás de cualquier proyecto y con la que, si uno quiere lograr alguito en la vida, tiene que aprender a vivir. No hablemos pendejadas, estar con ropa muy sudada, no es que sea la comodidad en pasta y para ser honesta, sería más fácil no hacer ni mierda, no sudar, no incomodarse. Pero ahí es donde está la magia. Ahí es donde radica la diferencia, porque el esfuerzo y el trabajo paga sus recompensas.

La camiseta sudada es el resultado, también literal, del trabajo duro, del esfuerzo, la dedicación, la disciplina, las ganas, la fuerza de voluntad y las veces que uno hace las cosas sólo porque hay que hacerlas, no porque nos guste siempre, pero sí porque abandonar NO es una opción, así sea incómodo. No siempre querés hacerlo, o tenés la energía, las ganas, el estado de ánimo o las condiciones ideales suficientes para hacerlo. Pero se hace y punto.

Es tan literal esto, que estoy escribiéndolo un jueves a las 6:30am cabeciando y con mi cama haciéndome ojitos. Soy un zombie ya, tuve una semana en la que, he podido dormir, si muuucho, 5 horas diarias, me duele hasta el pelo por el nivel tan bestial de los entrenamientos, el cansancio se acumula y hoy particularmente casi no me paro de esa bendita cama, y aún así, con sueño y todo, aquí estoy. ¿Por qué? Porque decidí que mis metas y sueños ya no son negociables con nada, ni con nadie, y menos con la Ana débil e indisciplinada que me arrastraba a hacer lo fácil.

Sus sueños y metas tampoco deberían ser negociables, su vida y su felicidad, cómo sea que se la imagine, merecen todo de usted. Pero le adelanto es una decisión que no es fácil de tomar y requerirá toda su energía y fuerza de voluntad para lograrlo, porque si o si, cuando las cosas se pongan difíciles, va a querer tirar la toalla (es ley de vida) pero usted tiene que ser más fuerte que sus miedos y sus excusas.

Porque desde ya les hago un spoiler medio obvio, ¡Juepu! en la vida las cosas no llegan por arte de magia, las cosas cuestan y a veces más de lo que otros se imaginan. Somos seres cortoplacistas, que queremos todo para ya, sin sudar la camiseta, sin pagar el precio, sin hacer el esfuerzo suficiente para lograrlo. El éxito no es un golpe de suerte, es el resultado de moverte, de poner acción, de sudar mucho la camiseta, de días y días sin parar, avanzando así sea un poquito, un paso a la vez, una pequeña ganancia en eso que quieres, es repetir una y otra vez, intentándolo hasta que lo logres, es no rendirse por más duro que sea.


La fuerza de voluntad, casualmente hablando del tema, es un músculo, que debe ejercitarse, y la disciplina vendría siendo, en mi opinión, una fuerza de voluntad muy bien entrenada. Es aprender a lidiar con tu autosabotaje, a ignorar TODO lo que se te aparezca en la mente, el cuerpo, el exterior, el subconsciente de viejos hábitos intentando arrastrarte a lo que los científicos llaman homeostasis: tu comodidad, diciéndote ¿Para que sudar si vas a tener que llegar a bañarte, vas a oler maluco, vas a incomodar a otros?, ¡Queédate mejor aquí quietesito” Pero, el momento en el que menos queremos hacer las cosas, es el mejor momento para hacerlo.


Del libro El club de las 5 am de Robin Sharma, saqué una frase que decía, "todo el mundo quiere ser leyenda, hasta que tiene que trabajar como una” y que vaina mas real, porque para lograr cosas extraordinarias, hay que sacar lo ordinario de nuestras vidas, no ser cómo la mayoría de la gente que no quiere pagar ese precio, no quiere sudar, no quiere incomodarse, ni trabajar y a la vez quiere una vida llena de éxitos.

Con seguridad, todos nos arrepentiremos más por lo que dejamos de hacer que por lo que hicimos. Entonces ¡empute!, vaya sude la camiseta de sus sueños, póngase metas y haga lo imposible por cumplirlas. Yo le juro qué la satisfacción que da haber superado sus propios límites, no se compara con nada y al final se sentirá orgulloso de su bendita camiseta sudada.

47 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo